Catarsis con mi peculiar forma de expresión, no estoy loco, lo juro!

jueves, 30 de diciembre de 2010

La década que se fue

La década de los 80’s fue la que me vio crecer, la de los 90’s con la que crecí, esta década que esta por terminar, o en el caso de que estés leyendo esto “después” seria: la que ya termino, es la década que me definió. Y es menester hacer recuento “rápido”, más allá de la necesidad que del espacio y, por supuesto, el tiempo que empleen ustedes para dedicarle a esta lectura.

Seria difícil para mi en estos momentos que se termina el año, y con el año, la década; hacer un recuento desde un punto. Líneas en el tiempo me asaltan la mente y conformarlas todas seria trabajo titánico de mi parte. Posiblemente revuelva muchas cosas, y otras me harán falta, ya que, prácticamente hablare de una década que, si bien yo aun no había madurado para cuando inicio, me enseño muchas cosas que, no podría resumir fácilmente porque es un cúmulo de factores los que me “definieron”. Dicho de esta manera: citare esos factores para poder dar contexto de lo que fue para mi, desde mi humilde punto de vista, lo que me definió de esta década que se va.

Fue la década que me enseño a soportar y a aprender, que si quiero algo, me debe costar; que me enseño a amar, no solo a una mujer; sino a la música; a la levedad de la soledad; a mi familia y a mis amigos. En la cual realice muchas idioteces y que me permitió seguir vivo para realizar muchas más; que me enseño lo que se siente que me quieran, lo que es una relación seria, al grado de tres propuestas de matrimonio, y una por mi parte que no se realizo, donde aprendí la importancia de cerrar círculos, iniciando y terminando amistades y relaciones que no eran para mi o que no desearon que yo lo fuera para ellos; en la cual acaricié las delicias de los excesos, escarmenté los efectos secundarios de los mismos y salí ileso; donde aprendí el valor de asimilar posturas y actitudes ante los retos diarios; donde comprendí la importancia de mantener la cordura en cualquier situación si se desea aun seguir viviendo con los pies en la tierra; donde asimile lo que es la victoria detrás de un cúmulo de derrotas; me enseño a tocar fondo, y a tropezar con la misma piedra tantas veces, que termine por partirla en dos y proseguir; en la cual aprendí que es tener amigos, y que es ser uno de ellos; aprendí a abrir mi caparazón y dejar que se acerquen, sin el temor a ser lastimado; me enseño la importancia de la tolerancia y el sabor de tocar aquello que no soporto por prejuicio.

En diez años, casi por concluir también mi veintena, por lo mismo de que estoy a 2 años del “tercer piso”, puedo definir que también es la década en la cual dejo una etapa más y comienzo una vida de madures. En la cual, se afloran deseos y logros, metas y caminos a seguir. De no ser por todas las cosas que conocí, las que me invitaron a disfrutar, las que opte por escoger, y de las que me deje llevar, yo realmente no seria como soy… pero, ¿cómo soy? La gente dice… no solo la gente, mi familia y amigos lo dicen: “eres raro (y heterosexual, no por no serlo), pero eres un buen chico”, “eres una persona muy chida, pero eres raro”, “eres un bacán(?)”. Que importa! También dicen que soy un imbécil y un cabrón. Lo que es raro en mi, es lo que me hace ser “único”, disfrutar serlo y sobre todo, definirme a mi mismo al respecto de lo que fue esta década, la cual me define por quien soy, no por lo que sea que las demás personas esperaran de mi o prefirieran de mi, se lo debo a todo lo que me rodeo, sin lo cual, no podría ni siquiera estar escribiendo estas palabras aquí.

A Levi y a su hermano Eber, que de no ser que son tan modestos como yo, serian excéntricos, ellos son los raros, yo solo soy la esponja que absorbió lo mejor de esa rareza.

A Christian por enseñarme de forma involuntaria lo mal que se ve la gente cuando es pretensiosa y no es humilde; cuando aparenta ser algo que no es, y lo gracioso que es ver la caída, como agradable es ver llover y no mojarse.

A los múltiples trabajos involuntarios que me enseñaron a “no esperar fechas especiales”

Al “padre rata” por inculcarme su doctrina (y enseñanzas sobre la plástica) y la sobriedad que da el seguir soltero al respecto de la melancolía por querer declinar con tal de no estar solo; aunque al final de esta década me decepcionara, yo tome de él lo mejor.

A Silvia por involuntariamente hacer que abriera los ojos, me obligara a madurar su relacion y por hacer que me diera cuenta de “nunca fue lo que yo creía”, sin hacer que me involucrara más gracias a sus temores.

Al psiquiatra Dra. Flores por darme placebos para mi depresión, y que estos mismos no sirvieran, para con mis dos piernas y cordura en puño, levantarse y seguir adelante.

A mi madre por creer en mí, y apoyarme aunque siempre pensó que yo solo me estaba haciendo pendejo.

A mi padre, porque nunca cambio y siempre fue quien es, aunque sea hipócrita y no me ayudara mucho, nunca me corrió de la casa (y a todos mis demás hermanos sí).

A Illa, por enseñarme lo que es ser peor ciego que aquel que no quiere ver, lo de ella era tan natural que era imposible no encabronarse por nunca mirar de frente.

A Mireya por ese mundo rosa que aun la alcanza después de muchos años, con lo cual me ha perdonado y sigue su amistad conmigo, a pesar de que yo no lo mereciera, “me enseño a perdonar y querer”.

A Dariana por aceptarme aun con mi extraño comportamiento adornado de tremendas faltas de ortografía y gramática.

A los muchos años en la universidad, que no solo me dieron una carrera y vocación, sino que me ofrecieron la oportunidad de hacer amigos.

A la banda “Luis Napoleón (ex 3HSSM)” por aceptarme como soy y es especial a Juan por ser un gran amigo.

A “producciones Imperdonables” por darme la oportunidad de superar mi miedo al ridículo (aunque solamente había actuado en una pastorela).

Y sobre todo aquello, lo que más agradezco de esta década es sin lugar a dudas, mi puerta al mundo, INTERNET

A mis amigos “imaginarios”: Azrail por considerarme no solo su mejor amigo, sino un hermano postizo, el cual indudablemente promete estar ahí aunque en mi vida lo he visto en persona.

A una cantidad incontable de personas que estuvieron detrás del monitor, ahí, para aprender junto conmigo lo frágil que es la humanidad cuando, gracias a la facilidad del anonimato que existe en la red, las personas nos entregamos sin temores y nos abrimos a algo que a veces no es real.

A todas esas bandas musicales de las cuales no soy fan, pero que si no fuera por ellas, no habrían momentos que tuvieran un sabor especial si no hubiera un “sond track” de por medio en nuestras cabezas tarareando alguna tonada.

A Café Tacvba por no claudicar aun después de 20 años de vida.

A Radiohead por seguir haciendo de mis momentos tristes, momentos de reflexión.

A Ciprés Hill por hacer momentos divertidos en medio de la ociosidad.

A “Chente Fernández” porque siempre estuvo ahí cuando “estábamos” pedos (nunca bebo solo).

A toda la bola de “share” que hay en la Internet con esas redes P2P que me dieron la oportunidad de tener mucha musiquita.

A Reactor 105.7 por hacerme parte del placer como radioescucha al darme algo que escuchar de forma “alternativa”

A Youtube por hacer que no dependiera de lo que hay en la televisión y darme el entretenimiento en cualquier momento que lo deseara.

A Grand Theft Auto por permitirme ser súper violento sin salir de casa (?)

A Messenger por ser el mensajero instantáneo que me dio la posibilidad de contactar “al mundo”

A las redes sociales que son tan efímeras y frágiles como la vida misma, como a Myspace, al cual nadie me va a firmar… o Twitter que me hace tan feliz el día.

A Ragnarok Online por no solo ser un simple Chat con juego en modo RPG, sino un contacto al mundo latino y abrir mis expectativas al respecto de otras culturas hispanas.

A los miles de foros y blogs de consulta que me dieron todo aquello que siempre desee aprender al momento (aun en ingles, no hay problema)

Y sobre todo, a Google por ser “el buscador” para tocar al mundo.

A lo mejor, no debiera de estar tan contento por terminar no solo el año así, sino porque estoy a nada de terminar la década y entrar a los 30’s con una vida aun “similar” a la de hace 10 años. En la ultima vez que nos reunimos para “beber”, Levi comento, entre su apatía al respecto de lo poco que ha crecido en muchos sentidos, en relación a que le causa pereza regresar a esas reuniones de “adolescentes” que se juntan para tomar algo de alcohol, ver nuestras caras y darse cuenta que “nadie” de nosotros ha hecho algo “real de su vida”, que seguimos como quiera viviendo aun con nuestros padres, sin un automóvil con que trasladarse y mucho menos con un decoroso trabajo del cual presumir gracias a todo aquello por lo que se ha luchado. Según yo, tiene razón, sus palabras son fuertes al respecto del “hoy y el ahora” que nos rodea, pero no es solo querer correr y echar el vuelo, es despertar de todo aquello que nos a hecho caer, nuestros errores y buscar aciertos al respecto de que esperamos y que hacemos de la vida; no es solo pensar que queremos de ella, sino que hemos hecho para merecerlo. Yo he hecho poco, lo aceptó, pero no he aceptado aun ni nunca, que todo se termina por tener cierta edad y no haber alcanzado algo en concreto, es parte de una lucha interna, diaria y requiere de constancia y sobre todo arduo trabajo… que para trabajo yo no debiera hablar ni decir nada porque soy un holgazán, pero desde hace mucho, y es justo en esta década que decidí no ser un “bueno para nada” y comenzar a ver cambios tanto en actitud como en logros. Termine el año viviendo “solo”, con aun ayuda de mi familia que cree en mi, ese logro, por pequeño que sea, es “algo” de lo mucho que, el siguiente año, y por supuesto, la siguiente década, será reflejo de mi situación. Ustedes que me leen, si están en disposición de seguirme, serán testigos de esto, y agradeciendo que llegaran hasta aquí, les invito a reflexionar de aquellas cosas buenas que les dejo no el año que se va (o que se fue), sino la década completa.

Gracias a todos ustedes por estar ahí, en ella.
Feliz Década.

3 comentarios:

  1. siempre me pregunto si me amas o me odias.
    Ahora es, la década que viene! :D

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  2. ¡Excelente reflexión!

    Aunque nos conocimos quedando solo un tercio de la década, ya tendremos mucho por comentar y compartir en las que vendrán.

    ¡Saludos!

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vas a comentar? que bien!espero que moviera alguna fibra de tu sensibilidad como para que te animes a hacer un gran comentario. Yo estaré agradecido si esto es asi, y respondere a cualquier duda que tengas siempre y cuando no sea con animo de ofender.